Cemento, remolacha y viñas

Foto_Mariano Remacha

En nuestra última entrada os hablábamos de la gran cantidad de mano de obra que requería la cantera de caliza, materia prima imprescindible para la producción del cemento. Su extracción era un trabajo muy duro y la logística no era precisamente fácil.

Pero no sólo de caliza vive una fábrica de cemento, también necesitaba arcilla cuando el proceso de fabricación era de vía húmeda. Por ese motivo, Cementos Cosmos tenía arrendada una finca llamada “La Arcilla” para la explotación de este material, cuya titularidad poseía la Junta Vecinal de Toral de los Vados. En el año 1952 se alcanzó un acuerdo de permuta, y la empresa adquirió los terrenos con la condición de edificar unas escuelas para los chiquillos de la zona. Los centros escolares estaban dotados de todo el mobiliario y elementos necesarios para la docencia.

La explotación de arcilla cesó en 1976 porque se puso en marcha el horno V, de vía seca, y en este tipo de proceso la humedad de la arcilla era un inconveniente; así que pasó a ser sustituida por las pizarras de los hastiales de la capa de caliza.

Esta no es la primera vez que Cementos Cosmos relaciona su actividad con algo más que el cemento. En los inicios, la empresa compatibilizó las explotaciones de las canteras y la producción del cemento con el cultivo de cebada y remolacha que posteriormente vendía a la azucarera más antigua de León, Veguellina.

Como es lógico en esta fértil región, también tenían viñedos para la venta de uva a las bodegas de Villafranca y otros muchos árboles frutales. Además de actividades agrícolas, criaban animales de granja como gallinas, conejos, ovejas y cerdos.

Para estos trabajos agropecuarios, la empresa daba empleo a mujeres y hombres del pueblo, los cuales se encargaban de regar la remolacha, sembrar la cebada y alimentar a los animales. Como anécdota, en el post anterior hablábamos de Don Mariano Remacha, oriundo de Aragón y director de la fábrica hasta 1969, al cual le gustaban tanto los tacos de jamón bien gruesos, que llegaron curar jamones en las instalaciones de la fábrica.

90 aniversario

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