La Sirena, “salvadora de vidas”

sirena

Soy la sirena de la fábrica de Toral de los Vados, he venido hace muchos años, coincidiendo con la puesta en marcha de Cementos Cosmos, S.A.

Actualmente estoy muy bien situada en la parte superior del molino de cemento IV, me podéis ver desde los accesos próximos, y ya no digo sentir con mi sonido único, que se escucha a unos diez kilómetros a la redonda.

Tengo casi 90 años de existencia, pero como me mantengo en plena forma, tengo sonido para rato.

A lo largo de tantos años de historia, he vivido muchas anécdotas que os relato a continuación.

He visto pasar generaciones de personas y familias, también a los últimos tres directores de fábrica, en este mes de junio del 2014 he visto salir al tercero.

Tengo muchos amigos, sobre todo las gentes del campo, que en los años 30 y 40 les marcaba las horas, empezaba muy temprano a las seis de la mañana, luego a las 8, 12,13 y 14 horas, ya por la tarde a las 17 y 22 h coincidiendo con la entrada y salidas de los turnos, exactamente igual que al día de hoy.

Me cuentan que la gente humilde y trabajadora no tenía reloj, y se guiaban por el mío que nunca les fallaba, por eso me tenían y tienen tanto cariño.

Por el año 1936 me llevaron de viaje para la capital “León” solicitada por el gobierno civil, “para salvar vidas” eran años muy tristes de la guerra civil española, allí hice la mejor labor de mi vida.

Me situaron en un lugar estratégico donde me podían oír pero no ver, porque si no ya sabía lo que me esperaba, buscar me buscaron pero no me encontraron, cuando notaba la presencia de estos aviones militares que iban a bombardear a la población, allí estaba haciendo mi trabajo sonando lo mas fuerte posible, la población civil corría para ponerse a salvo en los refugios, así he podido salvar muchas vidas.

Una vez terminada la guerra, me volvieron otra vez para la que había sido mi casa “La fábrica” y aquí sigo haciendo mi trabajo, sonando cada día.

También tengo algún enemigo, las personas que disfrutan de sus vacaciones por los alrededores, cuando me oyen por primera vez, algunos se asustan, otros les quito el sueño, sobre todo a las seis de la mañana, me han dicho que se acuerdan de mi familia.

A parte de sonar cada día, hago un trabajo especial extraordinario el día de Noche Buena y fin de año, a las doce de la noche me pongo a sonar unos 20 minutos para alegrar las fiestas a todos.

Quiero terminar mi relato diciendo: En el siguiente turno, sonando estoy, estoy sonando.

La sirena.

 

Autor: Carlos Alvarez Cobo

Quiero decir que soy la tercera generación, que trabaja en esta fábrica, mi abuelo fue el primero que empezó en el año 1936 a continuación mi padre y luego yo mismo, que llevo 32 años trabajando en Cementos Cosmos.

90 aniversario

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