ROJO, VERDE Y AZUL

RGB

El comienzo del siglo XX fue para el Bierzo una época de desarrollo como nunca antes había ocurrido. Todo comenzó cuando el ingeniero de minas y geólogo José Revilla Haya ejerció como Ingeniero Jefe del Distrito Minero de la cuencas carboníferas de Asturias y León. Su gran idea fue proponer una unión de las pequeñas explotaciones carboníferas de la zona, y la construcción de un enlace ferroviario entre Ponferrada y Villablino. Este proyecto pudo al fin realizarse. Una vez concluido el ferrocarril se fundó la compañía MSP en el año 1918. Esta emblemática compañía tuvo, desde sus inicios, una influencia extraordinaria en todo el Bierzo.

La idea de los fundadores consistía en aprovechar las demandas de carbón y de hierro, surgidas como consecuencia de la Primera Guerra Mundial. Y es, en este punto, donde entroncamos con la idea, propuesta por el industrial vizcaíno Julio Lazúrtegui, de introducir en el Bierzo un sector siderúrgico como el existente en esa época en Vizcaya.

Los yacimientos de hierro existentes en Coto Wagner, próximo a Ponferrada, tuvieron que desecharse por diferentes motivos. Finalmente, la primera Central Térmica de Ponferrada fue construida por la MSP en 1919.

Precisamente, en este año de 1919, se constituye la Sociedad Anónima de Cementos Cosmos, que tendrá entre sus objetivos la explotación de cales y cementos. Después de múltiples dificultades habidas, el 16 de noviembre de 1924 se inaugura en Toral de los Vados la primera fábrica de cemento de León y la segunda del noroeste español, ya que la primera fue la fábrica de Tudela Veguín (Oviedo), que también lo fue de España.

Como dice el investigador y profesor de la Universidad de León, Carlos Fernández Rodriguez, el advenimiento de la nueva fábrica de Cementos Cosmos se convirtió, a partir de entonces, en motor de desarrollo e imagen del pueblo de Toral de los Vados.

El tiempo transcurre inexorablemente para todo. Las instalaciones se vuelven obsoletas. Se renuevan y mejoran de manera continua, siguiendo los avances tecnológicos y cumpliendo las directrices que, en forma de legislación avanzada, las sociedades se dan en cada una de las épocas que van sucediéndose. Pero, lo auténticamente importante son las personas. Ahí, radica el éxito de todo proyecto humano. El Neolítico, hace unos diez mil años, es el período en el que el ser humano empieza a desarrollar con mayor intensidad su cerebro, consiguiendo acumular poco a poco conocimiento y experiencia. Desarrolla la inventiva, y comienza a utilizar el medio que le rodea en su provecho. Se dota de todo tipo de instrumentos para sobrevivir, para construir, aunque también para destruir, llegando al final a modificar la materia y, al ir disponiendo de energía, conseguir ser el verdadero rey de nuestro planeta Tierra.

A nosotros, que hemos contribuido conuna pizca al desarrollo de este proyecto hecho realidad y llamado Cementos Cosmos, nos emociona contemplar la continuidad del mismo. Han transcurrido ya noventa años desde el inicio de la Fábrica de Cementos Cosmos, y ahí sigue fabricando un producto,el cual ha posibilitado el diseño de diferentes tipos de hormigones para ser empleados en la mayoría de las construcciones civiles, pasadas, actuales y venideras.

Vista de las instalaciones de Cementos Cosmos, rodeada de numerosas vides.

Vista de las instalaciones de Cementos Cosmos, rodeada de numerosas vides.

A lo largo de este dilatado período, a punto de convertirse ya en nonagenario, estas instalaciones han visto convivir, trabajar codo con codo -cuando la ocasión lo requería-, dirigir, obedecer, y sobre todo, hacer piñas de hombres e intereses cuando el olfato lo presentía, a numerosas personas del entorno más próximo, las cuales, muchas veces, veían sus esfuerzos recompensados obteniendo un puesto de trabajo para sus hijos.

Antaño, decir Cosmos en el Bierzo era pensar en industria sucia, foco de mucho polvo y suciedad. Eso ha sido, pero no volverá a reproducirse. Las primeras legislaciones permitían esas molestas emisiones. Hoy la tecnología cambia y también cambian las nuevas necesidades de la sociedad. En la actualidad, la tecnología está muy especializada. Épocas pasadas fueron aquellas en las que el hombre sólo necesitaba fuego para calentarse y pieles para cubrirse. Las sociedades evolucionan, se hacen mejores y más exigentes y, en estos momentos, demandan que la calidad del aire que respiran sea muy saludable. Por ello, a todas las industrias, en lo que conocemos como países desarrollados, se les exige tener valores reducidos en las emisiones contaminantes. Todos los límites, que no deberán sobrepasarse, se encuentran recogidos en normativas sobre la calidad del aire. Cuando hace noventa años la población berciana crecía y se enriquecía con la industria cementera, hoy pone en entredicho la misma. Aparecen diferentes, y en apariencia contrapuestos, intereses económicos, que torpedean el desarrollo de la fabricación de cemento en este bonito rincón berciano. Creemos que las sociedades actuales se caracterizan por los grandes consensos que les conducen a la obtención de mutuos beneficios. Información y transparencia, por parte de todos los implicados, es lo más adecuado y beneficioso para la mayoría.

Sinfonía de verdes y azules

Sinfonía de verdes y azules

Camino entre viñedos

Camino entre viñedos

Estamos en la primera semana de junio. La ausencia de viento y la escasa nubosidad permiten que nuestro bienhadado sol empiece a mostrar sus atributos más vitales, luz y energía. Transitando entre viñedos, vamos reconociendo los incipientes frutos, que ya se yerguen ansiosos y empinados hacia el sol para mutar desde su color mate verde intenso de la clorofila inicial al color propio del maduro fruto final, que por estos pagos es predominantemente rojo obscuro. Esta sinfonía de rojos aparece en la segunda quincena de septiembre, pero ahora podemos, también, alegrarnos viendo en las ramas de los muchos árboles, que se suceden en nuestro paseo, otros frutos de diferentes tonos igualmente rojos pero más vivos que los anteriormente descritos. No cabe duda, son las muy estimadas cerezas del Bierzo, tan ricas, sabrosas y dulces como las de otros territorios más afamados. Cavilando sobre la bondad de las cerezas y el vino, nos aleja de estos pensamientos el sonido de una sirena acústica. Es la sirena de Cosmos que, desde hace muchísimos años, comunica los cambios de turno. Ahora anuncia la misma hora,que inmortalizó el poeta Federico G. Lorca en su poema Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, de las cinco en punto de la tarde.

Racimos buscando sol para enrojecer

Racimos buscando sol para enrojecer

Cerezas plantando su cara roja a al gran rival cromático  azul

Cerezas plantando su cara roja a al gran rival cromático azul

El sol, la ausencia de viento y la contemplación de estas vides, cumpliendo su eterna misión de producir uvas, que los seres humanos y los dioses transformaron en alimento bíblico y sagrado, nos devuelven a nuestros pensamientos sobre estos dos frutos rojos, que en los meses de mayo y junio, las cerezas, y durante agosto y septiembre, las uvas, dan cumplida réplica a la altivez que los soberbios silos de cemento muestran orgullosos el azul corporativo de la cementera.

Podemos encontrar puntos donde se hermanen cemento y vides. Por ejemplo, un antiguo director de la fábrica, químico, encontraba hueco para controlar viñedos próximos a la factoría y también para asesorar a los trabajadores propios que se lo solicitasen. Muchos trabajadores, de todas las épocas habidas y actuales, tienen o han tenido viñas propias. Hoy un trabajador, hijo de un productor ya fallecido, tiene viñas y elabora cuidadosamente su pequeña producción vinícola. Son tareas que son harto conocidas por la mayoría de trabajadores de Cosmos, y que consumen todo el año el vino producido en sus viñas.

Septiembre. Uva tinta. Magnífico vino rojo

Septiembre. Uva tinta. Magnífico vino rojo

Deseamos que este nonagésimo aniversario del nacimiento de la fábrica de Cementos Cosmos sea el comienzo de una nueva etapa, en la que todos, propietarios y trabajadores de Cementos, y la sociedad berciana encuentren caminos que conduzcan a la colaboración de ambas partes y pueda ello contribuir al desarrollo que la sociedad de hoy demanda.

90 aniversario

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